Este blog va destinado principalmente a todos los profesionales o personas interesadas en encontrar nuevos recursos materiales especializados que puedan resultarles útiles para la intervención en el ámbito del lenguaje y la comunicación.
En mi trabajo diario resulta
casi indispensable el apoyo gestual complementado con el lenguaje oral, para
facilitar la entrada de información por diferentes canales sensoriales,
principalmente el visual y el auditivo.
Sobre todo con los niños con
graves dificultades para el desarrollo del lenguaje oral, suelo utilizar el
bimodal, bien como sistema de comunicación alternativo o aumentativo. Tal y
como dice la familia Monfort Juárez, “ese primer signo que revela un
pensamiento propio, una emoción compleja, el placer de ser entendido y
reconocido como persona, las primeras palabras…es la recompensa de un deseo y
de una voluntad”.
Por otra parte, los gestos de
apoyo a la pronunciación suelen ser muy útiles a la hora de trabajar la
discriminación fonológica, el entrenamiento fonético y también a
la hora de la conversión fonema-grafema, cuando los niños ya aprenden a leer y
escribir.
Cada sonido está relacionado con
su correspondiente gesto de apoyo que facilite la percepción, discriminación,
identificación y memoria de la estructura fonológica de las palabras.
Con el paso de los años he ido
adaptando los gestos a la facilidad de retención del alumnado y de elaboración,
personalizando algunos de ellos al comprobar que era más sencilla su
visualización. Como no me gustaba tener los gestos recortados sin mantener una
estética atractiva para mi alumnado, decidí antes de comenzar este curso
escolar, hacerme fotos representando cada uno de los gestos que utilizo. La
mayoría provienen del dactilológico, gestos para los fonemas de Pilar Fernández
García, gestos de apoyo a la pronunciación de Monfort y Juárez, y alguno propio que he adaptado por su facilidad de percepción. Generalmente me gusta
poner en práctica cada material que elaboro y si resulta fructífero, ya lo
comparto para que se puedan beneficiar los que estéis interesados.
Estos gestos de apoyo los suelo
utilizar con las bocas de Adryna, ahora más recientemente tenemos las bocas de
Carolina López Hita. Considero esta unión imprescindible para ser más
consciente del sonido que escucha el niño.
Si estáis interesados en el
recurso, os lo enlazo a continuación para que lo descarguéis.
Hoy os traigo una adaptación del clásico juego “Conecta 4” o “Cuatro en raya”,
pero las fichas se han convertido en sílabas y letras. La idea de este juego es
afianzar la conciencia fonológica en general construyendo palabras con las
sílabas y las letras, así como descubriendo el inicio de cada palabra de la
imagen para formar otra palabra nueva. Las sílabas y letras una vez que se
introducen, no pueden salir, formándose un atasco entre ellas que hará que al
final se obtengan palabras y también pseudopalabras. Cada ficha contiene en el
anverso la sílaba o la letra y en el reverso, una imagen que coincide en su
inicio con la sílaba o letra de la ficha.
Se puede jugar de múltiples formas,
ya dependiendo de lo complejo que queráis hacerlo. Algunos ejemplos de juegos:
Con el contrincante a nuestro
lado, vamos introduciendo una ficha por turnos intentando formar una palabra.
Cuando se construya una palabra, se escribe en la libreta. Gana el que haya
conseguido más palabras.
Cada jugador intenta cuando
le toque su turno, formar una palabra con las fichas que tiene. Si no puede
conseguir ninguna, introduce una ficha y pasa el turno, que intentará conseguir
alguna palabra con las fichas introducidas y con las suyas. Gana el que haya
formado más palabras.
Formar palabras mezclando
sílabas o letras con imágenes.
Formar una palabra solo con
las imágenes, de manera que el contrincante descubra la palabra que se ha
formado a partir de las sílabas o letras iniciales de los dibujos. Si lo
acierta se anota el punto.
Los contrincantes se colocan
enfrentados. Por turnos intentan formar
una palabra, de manera que cuando le toque el turno al otro, debe adivinar la
palabra que ha formado observado las sílabas, letras o imágenes al revés. Nos
podemos ayudar de la escritura de las letras o sílabas para descubrir la
palabra.
Todo lo que se os ocurra.
Aquí tenéis un ejemplo de todas las
palabras que formamos el otro día. A este alumno en concreto, le resultaba muy
complicado el trabajo de la conciencia fonológica pero ha evolucionando
bastante. Pensé que el juego le iba a costar más, pero me ha
sorprendido gratamente porque ha sido consciente de casi todas las palabras que
se iban formando, aunque en algunas le haya dado una pista para que las visualizara. Incluso ha descubierto las palabras que se formaban en sentido ascendente,
que puede ser más complejo. Algunas también las ha formado sin querer, todo hay que decirlo, je.
Las palabras que se han formado han sido: TELE-FOCA-CASA-PACO O COPA-TORTILLA-PEOR-CAMPO-POTRO-DORMIDO-FILA-DADO-DAMA-MANO.
Seguro que casi todos tenemos guardado en
casa este juego. Yo el mío de pequeña lo regalé, así
que al ver en la tienda Tiger el juego en versión mini, se me encendió la bombilllita y compré dos.
Las fichas son casi minúsculas pero se ven bien los dibujos, sílabas y letras.
Os animo a que diseñéis el vuestro. Si queréis los moldes para colocar en las
fichas, podéis descargarlos a continuación.
Este curso estoy trabajando con alumnado de aula específica, presentando la mayoría niveles de primer y segundo ciclos de infantil. A finales del trimestre pasado comenzamos a trabajar vocabulario de las frutas, centrándonos en un primer momento en la estimulación sensorial a través de la manipulación, olor y gusto de ellas para pasar posteriormente a su identificación y reconocimiento a través de imágenes.
Con cada uno trabajo el material de diferente forma, pero en general lo que pretendo con ellos es que asocien la fruta real con su imagen, así como con sus siluetas y sombras pudiendo centrarnos en los prerrequisitos de atención, percepción y memoria. En niveles más elevados, clasifican las frutas por el color y la forma, pudiendo realizar cuadros de doble entrada muy sencillitos. Os lo explico mejor a través de las fotos:
Con estas tarjetas buscamos y relacionamos las fotografías de frutas reales con su dibujo, primeras abstracciones.
Aquí tenemos el dibujo a color para que lo asocien con su sombra en negro y su silueta en blanco.
También lo tenemos para que lo relacionen independientes, o con silueta o con sombra, colocando la fruta encima de su silueta, aprovechando también la coordinación óculo manual.
Aquí tenemos las frutas agrupadas para colocar sobre su silueta o su sombra.
He querido empezar con frutas frecuentes en las neveras de casa, intentando que tuvieran los colores básicos, así que con la lámina roja, amarilla, verde o naranja, el alumnado debe colocar encima o sobre el velcro, las frutas correspondientes.
Lo mismo con las formas:
Los cuadros de doble entrada por color y forma resultan más complicados, pero alguno es capaz de hacerlo. Empezamos con cuadros sencillos con solo un elemento.
Aquí está el cuadro de doble entrada completo, aunque yo todavía no lo he trabajado.
Por último os quiero enseñar otra forma de trabajar este contenido. Parece que en todas las aulas de infantil y de especial, se ha convertido en un instrumento indispensable la mesa de luz. Yo todavía no me he fabricado una pero todo se andará. De momento me he comprado mi bocadillo-cómic de luz que es más pequeño pero para el uso que yo le doy tengo suficiente. Si queréis saber dónde lo conseguí, fue en nuestra maravillosa tienda Tiger, aunque también lo he visto en superficies como el Lidl o el Aldi, por tan solo 8 euritos.
Para aprovechar el trabajo de las frutas, he dibujado y recortado varias de ellas sobre las tapas delanteras de colores que solemos utilizar para encuadernar. Están las clásicas verdes, rojas y azules que son más finas y he encontrado más gruesas con mayor variedad de colores. Como veis nos viene genial para usar con las mesas de luz y podemos diseñar las siluetas que queramos.
Si queréis descargar el material, pinchad en la siguiente foto.
Es un material muy sencillo pero espero que os pueda servir.
Os quiero
enseñar uno de mis regalitos de los Reyes Magos de este año. Se trata de una
pizarra LED negra para pintar. Estas pizarras las vemos frecuentemente en los
bares para anunciar los menús o alguna noticia interesante, seguro que os
suenan. Pues nosotros vamos a adaptar su función para trabajar con nuestro
alumnado. Está muy de moda trabajar ahora con mesas de luz para captar la
atención de los niñ@s y trabajar la estimulación sensorial. Pues vamos a usar
también este tipo de pizarras que nos va a dar muchas posibilidades.
La pizarra
viene muy completa, con su caja de rotuladores, su trapo para borrar y el mando
con varios botones de colores para elegir el que más nos guste. La única pega
es que trae el enchufe americano, pero con un adaptador se soluciona pronto.
Con la pizarra
podemos dibujar, escribir, trabajar los diferentes colores…
Aquí está la pizarra sin luz, solo con el dibujo pintado con los rotuladores:
Aquí está con uno de los colores de luz:
Aquí está con otro de los colores de luz:
En mi caso tengo
varios tipos de plantillas translúcidas para la mesa de luz, que voy a utilizar
en la pizarra para realizar siluetas por ejemplo. El resultado es espectacular.
Si os interesa
el producto, he encontrado una pizarra con las mismas características que la que me han
traído. La encontráis en la siguiente foto. Pinchad en ella para ver sus
características. Hay múltiples en
el mercado. Ya dejo a vuestra elección elegir la que más os guste.
Puede que
resulte poco original que realice una entrada con cuentos ya que hay numerosos blog que hablan sobre los cuentos más novedosos y utilizados. Considero
indispensable que toda persona que se dedique a la educación o que esté en
contacto con niños debe poseer al menos un par de historias que permitan
desarrollar la imaginación, la creatividad y en nuestro caso el lenguaje. Como
he comentado en otras entradas, los cuentos para mí son un recurso
indispensable en mi aula de Audición y Lenguaje, y son grandes protagonistas en mis intervenciones especializadas. Por ello, me gustaría presentaros mi pequeña
colección de cuentos que va aumentando poco a poco en mi estantería. Intento,
en la medida de lo posible, escenificarlos de manera que el niño pueda
manipularlos, que no se queden simplemente en la hoja de los libros.
MI PEQUEÑA COLECCIÓN KALANDRAKA:
-“El pequeño conejo blanco”, de Xosé
Ballesteros y Óscar Villán: cuento de texto sencillo con repeticiones, rimas y
juegos de palabras cuyo protagonista es un conejito que al volver a casa
después de coger coles en el huerto, se encuentra con un animal desagradable
que no le deja entrar en su casa. Pide ayuda a varios animales temerosos y al
final el que le ayuda es un animal inesperado. ¡La valentía no está relacionada
con el tamaño ni con la fuerza!
-“La cebra Camila”, de Marisa Núñez y
Óscar Villán: clásico cuento acumulativo y rimado donde una cebra pierde sus
rayas por desobedecer a su madre un día de viento. Gracias a la ayuda de unos
animalitos muy simpáticos consigue sus originales rayas.
-“Un bicho extraño”, de Mon Daporta y
Óscar Villán: cuento con movimiento donde poco a poco vamos descubriendo qué
animal se esconde en ese extraño huevo o qué le sucederá a ese extraño animal.
El cuento se puede contar al derecho o al revés, desde el principio o desde el
final, todo vale. Pero… ¿cuándo acabará? Tengo pendiente elaborar este cuento y
que se convierta en otro de mis cuentos manipulativos. Ya os lo mostraré cuando
tenga tiempo de hacerlo.
-“Orejas de mariposa”, de Luisa
Aguilar y André Neves: cuento para aprender a ser tolerantes, respetando las
diferencias y también aceptarnos tal y como somos. Los compañeros se meten con
Mara, pero a ella le da igual, respondiendo con imaginativas frases que hacen
que todo sea ideal de color de rosa.
-“El hilo”, de Gracia Iglesias y Rosa
Osuna: cuento con rimas donde un niño curioso empieza a tirar y tirar de un
hilo cada vez más y más largo. El niño empieza con interés a tirar, pasando
luego por la preocupación, la sorpresa y el agotamiento final, porque ese hilo…
¿a dónde llegará?
-“La casa de la mosca Fosca”, de Eva
Mejuto y Sergio Mora: cuento rimado de versos acumulativos donde una mosca
quiere inaugurar su casa recibiendo a invitados sin parar. El refuerzo de los
números ordinales y cardinales, entre otros aspectos del lenguaje, se puede
trabajar en este cuento.
-“A qué sabe la luna”, de Michael Grejniec: en una anterior entrada hablo acerca de este
maravilloso cuento. Pinchad en la imagen para ver cómo lo trabajo.
-“El globito rojo”, de Iela Mari: cuento sin texto para que fluya vuestra imaginación al
contarlo. Hay una Cuentacuentos en youtube que me fascina. Se llama Sara
Iglesias. Yo se lo cuento a mis niños como lo narra ella, haciendo volar la
imaginación de los niños viendo cómo un globito rojo se va transformando. Bajo las imágenes tenéis el vídeo de youtube contando la historia.
-“¡OH!”, de Josse Goffin: un
cuento sin texto donde las imágenes no son lo que parecen. A partir de una
imagen, aparece otra tras abrir la página completa, por lo que nos permite
jugar a adivinar lo que se esconde tras el dibujo, observando la forma, el
color…
-“Zoom”, de Istvan Banyai:
libro de imágenes sin texto donde en la primera página aparece una imagen
aumentada que va disminuyendo al pasar las hojas, intentando descubrir el
contenido que en realidad nunca llegamos a acertar. Imaginemos que tenemos un
miscroscopio y en cada hoja nos inventamos una historia, que cambia en la
página siguiente. El libro es maravilloso para crear y superponer historias. Lo
podemos contar empezando por el principio o por el final.
-“Hola-adiós”, de Delphine Chedru:
trabajamos los contrarios en un álbum mágico de imágenes superpuestas que se
percibirán independientes en función del filtro azul o rojo, aumentando y
aprendiendo así diferente vocabulario de palabras antónimas.
MI PEQUEÑA COLECCIÓN KÓKINOS:
-“Un libro”, de Hervé Tullet:
fantástico libro interactivo donde trabajamos múltiples conceptos como colores
básicos, numeración, conceptos espaciales como arriba-abajo, derecha-izquierda,
seriaciones, adjetivos contrarios como claro-oscuro, refuerzo del soplo, la
comprensión y ejecución de órdenes orales o escritas si el niño ya sabe leer.
Tenemos que reproducir lo que el libro nos dice y al pasar la página ocurren
cosas inesperadas. Los niños se quedan realmente alucinados porque hacen magia
con el libro.
-“¿Jugamos?”, de Hervé Tullet: podría
ser la continuación del anterior, con la ejecución de órdenes algo más
complejas.
-“El libro inquieto”, traducido por
Miguel Ángel Mendo: libro interactivo donde debemos hacer lo que nos dice el
libro ayudando a sus personajes a conseguir sus objetivos. Principalmente
trabajamos la comprensión y ejecución de instrucciones orales y/o escritas.
-“La pequeña oruga glotona”, de Eric
Carle: en una anterior entrada hablo
acerca de este cuento. Pinchad en la imagen para ver cómo lo trabajo.
-“Voy a comedte”, de Jean Marc Derouen
y Laure Du Fäy: una graciosa
historia de un supuesto lobo malvado que tiene mucha hambre y al abrir su boca
y hablar, parece que hay algún sonido que no pronuncia muy bien. ¿Qué harán los
animales para desviar la atención de este terrible lobo?
OTROS CUENTOS:
-“Colección veo-veo”, de Guido Van
Genechten. Ed. Edelvives: pequeño cuento desplegable sin texto que sirve para
jugar a las adivinanzas descubriendo progresivamente diferentes animales. Yo
tengo los cuatro de la colección “Veo-veo un gato, un ratón, una rana y un
caracol”. Para contarlo, me aprendí la narración de la cuentacuentos que
comenté antes, Sara Iglesias, convirtiéndolos en cuentos ideales, a mí me
encantan. Os enlazo como ejemplo el cuento de youtube "Veo-veo un ratón".
-“¿Dónde está el trapito de Iyoké?”,
de Nathalie Dieterlé, Ed. Edelvives: pertenece a una colección de varios
cuentos que tiene como protagonista a un niño llamado Iyoké. En este cuento
Iyoké quiere encontrar su trapito rojo e intentará buscarlo por todos los
rincones a través de unos pequeños desplegables. Esta historia me permite trabajar
la prosodia a través de oraciones interrogativas y exclamativas, la memoria
auditiva y la agilidad articulatoria mediante el aprendizaje de los nombres
extraños de los diferentes miembros de la tribu y la imaginación descubriendo
qué se esconde bajo los cartones que se abren.
-“Iyoké y el terrible Nia”, de
Nathalie Dieterlé, Ed. Edelvives: de la misma colección que el anterior. Aquí
al mismo estilo narrativo que Caperucita Roja y el lobo, Iyoké a través de los
desplegables descubre qué se encuentra dentro del terrible Nia. Con este cuento
continúo trabajando la prosodia y la imaginación.
-“Historietas de la voz”, de Clara
del Ruste, Bellaterra Música Editorial: una historia preciosa donde una niña,
Clara, descubre las diferentes intensidades y tonalidades de la voz a través de
diversos personajes, así como las diferentes maneras de comunicarse. Incluye un
CD con la narración de la historia y con los ejemplos de las diferentes voces.
-“Cómo reconocer a un monstruo”, de
Gustavo Roldán, Ed. Thule: la mejor manera de imaginarse a un horrible monstruo
la descubrimos a través de este cuento. Con esta historia trabajamos las
descripciones y fomentamos la imaginación pidiendo al niño qe vaya dibujando el
monstruo en función de la descripción que va escuchando. Finalmente comprobará
si su monstruo se parece al del cuento.
-“Monstruosa sorpresa”, de Édouard
Manceau. Ed. Cubilete: cuento con un pequeño monstruo como protagonista que se
va desmontando convirtiéndose en otras cosas. Yo me hice un puzle para
trabajarlo. Quisiera hacer una entrada con la narración de este cuento, más
adelante lo subiré. Con este cuento trabajamos las partes del cuerpo, la
orientación espacial y la reproducción de figuras.
-“Mi pequeña fábrica de cuentos”, de
Bruno Gibert. Ed. Thule: libro manipulativo donde construimos frases a partir
de sintagmas que podrían constituir el título de nuestra historia. Con este
libro trabajamos la construcción de oraciones coherentes y absurdas conociendo
las diferentes partes de la oración, así como fomentamos la imaginación
mediante la creación de historias orales y escritas.
-“Elmer”, de David McKee. Ed.Beascoa:
libro por excelencia para trabajar la diversidad con un elefante como
protagonista un tanto especial. Se demuestra que Elmer no es el que debe
cambiar, sino los que están a su alrededor deben aprender a tratarlo como uno
más. Aparte del mensaje que quiere transmitir la historia, aprovecho para
reforzar el vocabulario de los animales de la selva y los colores.
-“Monstruo rosa”, de Olga de Dios.
Apila Ediciones: otro cuento para trabajar la diferencia. Su autora también
pretende hacer entender al niño la importancia del optimismo y a no rendirse
nunca, sobre todo en los momentos difíciles.
-“Así es la vida”, de Ana Luisa
Ramírez y Carmen Ramírez. Ed. Diálogo-tilde: para niños más mayores. Esta
historia nos hace ver que a veces por mucho que nos empeñemos en conseguir
algo, no se alcanza y que hay alternativas que están pendientes por descubrir
que quizás haga que veamos las cosas de otro modo.
-“Maya y el yoga”, de Mamen Duch y
Vero Cendoya. Ed. La Galera: cuento que podría servir para iniciar al niño en
el yoga, conociendo las primeras posturas y sus nombres. Maya es una niña que
se va de vacaciones a la India y allí descubre lo maravilloso del lugar y su
cultura.
-“Respira”, de Inés Castel-Branco.
Ed. Pequeño Fragmenta: precioso cuento que hace que el niño sea consciente de
su respiración, ejemplificando diversas posturas e imaginando diferentes
lugares mientras inspira y espira. Este libro es muy adecuado para enseñar a
los niños a respirar, favoreciendo también su relajación.
-“La cocina de dibujos”, de Hervé
Tullet. Ed. Phaidon: libro chulísimo donde elaborados nuestras recetas a partir
de colores y formas. Yo lo uso mucho para trabajar la comprensión y ejecución
de órdenes orales y escritas, refuerzo de colores y formas, invención de
recetas a partir de platos elaborados y fomento de la creatividad e imaginación
comprobando el resultado de sus platos.
-“La gran fábrica de las palabras”, de
Agnés de Lestrade y Valeria Docampo. Ed. Tramuntana: nos hace ver la
importancia de las palabras y el significado que queremos transmitir con ellas.
Nos trasladamos a un país donde las palabras se compran, por lo que los más
pobres apenas hablan y se tienen que conformar con las palabras que la gente
tira a la basura. Pero, a veces basta una simple palabra para conquistar un
corazón.
-“¿Qué se esconde dentro del bosque?”, de Aina Bestard. Lectio Ediciones: libro de imágenes superpuestas
donde se van descubriendo diferentes animales del boque a través de las lupas
de filtro azul, rojo y verde. A los niños les encanta.
-“El pastel está tan arriba”, de
Susanne Straber. Ed. Juventud: en una anterior
entrada hablo acerca de este cuento. Pinchad en la imagen para ver cómo lo
trabajo.
-“El monstruo de colores”, de
Annallenas. Ed. Flamboyant: en una anterior
entrada hablo acerca de este estupendo cuento. Pinchad en la imagen para ver
cómo lo trabajo.
También tengo un cuaderno de trabajo donde coloreamos al monstruo de colores dependiendo de cómo se sienta ante una determinada situación.
-“El emocionómetro del inspector Drilo”, de Susanna Isern. Ed. Nube Ocho: todavía no lo he trabajado con
los niños pero es un cuento fantástico para trabajar las emociones básicas y
más complejas a través de unos personajes muy divertidos. Tenemos la alegría,
miedo, tristeza, enfado, sorpresa, vergüenza, asco, amor, celos, envidia. Estoy
deseando usarlo, pero quiero esperar a que mis niños sean un poco más mayores.
-“El emocionario”. Palabras Aladas:
libro genial que recopila gran cantidad de emociones, algunas que ni conocía.
Sirve como guía para trabajar alguna emoción concreta. Yo no lo he usado
todavía con mi alumnado, pero es muy útil para explicar alguna emoción.
Espero que os resulte útil esta entrada y os oriente si queréis comprar cuentos para trabajar la estimulación del lenguaje.
Me gustaría que me recomendarais libros que tengáis de este estilo para poder añadirlos a mi biblioteca. Ahora estoy un poco parada en la compra de cuentos. Tuve una época muy loca donde solo quería comprarme cuentos pero ahora he hecho una pausa.