lunes, 17 de septiembre de 2018

MANIPULANDO CUENTOS: EL EMOCIONÓMETRO DEL INSPECTOR DRILO



Hola compañer@s:

Hemos iniciado ya un nuevo curso, ¿qué tal habéis comenzado? Yo todavía no estoy centrada del todo, jeje, pero bueno me queda poco para situarme y llevar el curso con fuerza y energía.

Este año he planteado varios proyectos para trabajar desde el aula de Audición y Lenguaje durante todo el curso escolar. Uno de estos proyectos se basa en el trabajo de las emociones básicas y sentimientos algo más complejos que suelen experimentar de manera frecuente el alumnado en esta etapa de infantil y primaria, siendo desconocidos para muchos de ellos. Ya sabemos la importancia que tiene este trabajo a temprana edad, para que aprendan a conocer y gestionar sus propias emociones, influyendo positivamente en el desarrollo intelectual, comunicativo y social del niñ@.

El curso pasado comencé con la gran mayoría a partir del cuento de “El monstruo de colores”, ya que esta historia representa las emociones básicas, y con el alumnado del aula específica a partir del juego de los “Emotiblocks”. Este curso con el alumnado de primaria he decidido incluir nuevos sentimientos algo más complejos, y para ello voy a utilizar el fantástico libro de “El Emocionómetro del Inspector Drilo”. Este libro está genial porque trabaja la alegría, tristeza, miedo, enfado, sorpresa, asco, envidia, celos, vergüenza y amor a partir de diversas historias que debe investigar el inspector Drilo, ofreciendo un estudio y análisis de la situación, la causa y la consecuencia que ha generado una determinada emoción. Hoy he comenzado el trabajo con uno de mis alumnos y le ha gustado mucho.

Como sabéis que me encanta manipular cuentos y que no se queden simplemente sobre papel, este verano me he encargado de preparar el material necesario para comenzar a trabajar las emociones.
Una de mis pasiones es pintar piedras y cada vez me voy perfeccionando un poquito más, así que decidí pintar cada uno de los personajes que representan una emoción (los Emis), así como al protagonista principal, el inspector Drilo, de manera que conforme leen la historia y van descubriendo la emoción, manipulan las piedras correspondientes. También pinté una caja de madera para que estuvieran protegidos y bien guardados.



Las piedras están pintadas en su totalidad. Por delante nos encontramos con el inspector Drilo y los Emis, y por detrás aparecen sus nombres junto con la emoción que los caracteriza.



La facilidad que tiene este libro, aparte de favorecer la motivación constante, es que dispone de un blog donde te puedes descargar muchas fichas para trabajar. Os pongo el enlace a continuación: blog "El Emocionómetro del Inspector Drilo". Yo de momento me he descargado una lámina temática, los personajes del libro para tener sus tarjetas y diferentes expresiones faciales para reconocer sentimientos. 




El libro contiene una rueda de emociones que representan diferentes intensidades del estado anímico. Yo he adaptado la ruleta, añadiendo velcros para relacionar los personajes con su emoción.


Os recomiendo este libro si queréis trabajar las emociones de una forma sencilla y amena.
Espero que os haya gustado y si os encanta pintar piedras, os animo a que intentéis dibujar los personajes. A los niños les chifla la experiencia de manipular el material a través de piedras naturales.

Un saludo!!!

Virginia.